«Mientras, el tiempo vuela, para no ser recuperado nunca…»
-Virgilio
Hola Comerciales.
En esta oportunidad quisiera alcanzarles unas recomendaciones para que administren mejor el recurso más valioso que tenemos: el tiempo.
Un correcto manejo del tiempo es esencial para un ejecutivo de ventas que busca la efectividad, maximizar sus resultados y cerrar la mayor cantidad de negocios, asegurando así, un buen ingreso económico. Aquí una guía rápida de cómo administrarlo.
El tiempo es tu recurso más valioso
Puedes perder muchas cosas en la vida; dinero, oportunidades, tus llaves, un libro, hasta joyas costosas, o un automóvil (si te lo roban). Todo lo descrito se puede recuperar o volver a comprar. El tiempo no; una vez que pasa, no hay forma de recuperarlo. Por eso no lo desperdicies.
Planifica tus actividades
No salgas de casa sin tener un plan de lo que vas a hacer en el día. Particularmente en los comerciales, tienes que saber qué clientes vas a visitar ese día, qué documentos tienes que enviar, qué reportes tienes que llenar. No llegues a la oficina para recién pensar «a ver, ¿qué tengo que hacer?» No puedes darte ese lujo, empieza todos los días con una idea clara de lo que tienes o quieres hacer. Casi siempre las cosas van a salir de forma diferente, van a haber imprevistos, cosas del momento, una llamada de un cliente que quiere comprar algo, un cuadro comparativo para decidir una compra, un mensaje de un amigo o amiga especial… No importa si tu planificación se altera, pero debes tener una.
Prioriza
Algunas cosas son más importantes y urgentes que otras. Tenlo muy claro, haz primero lo más urgente e importante, analiza en qué vas a invertir tu tiempo primero. Ojo, no todo lo urgente es importante, ni todo lo importante es urgente; por ejemplo, el presupuesto anual es importante, pero tienes un plazo para prepararlo. De la misma forma, si por ejemplo RRHH te pide que urgentemente vayas a tomar un examen médico anual para tu archivo, es algo que puedes posponer un par de días. No lo dejes de hacer, pero los negocios son primero.
Haz pausas
Nadie es capaz de trabajar como un robot desde que entras a la oficina, hasta la hora de salida. Siempre es bueno hacer una pausa, levantarte, estirar las piernas, tomar un café y despejar la mente. Particularmente cuando estés trabajando en un asunto importante y tienes que hacerlo muy bien. OJO, pausa es eso, un tiempo de unos 10 o 15 minutos para recuperar enfoque y energía, no para revisar el Facebook…
Usa una agenda
La memoria es frágil, usa una agenda para hacer la planificación, y para hacer seguimiento a la misma. No necesariamente me refiero a una libreta de papel y un lapicero (a la antigua, aunque yo así lo prefiero), hoy en día todos los Smartphones tienen una agenda en la que puedes planificar tu tiempo e incluso te pueden notificar cuando alguna actividad programada se acerca, con alarmas y todo. No hay excusas.
Evita la procrastinación
No te distraigas en las redes sociales en el trabajo, no pierdas tiempo innecesariamente en cosas que no ayuden a culminar las actividades que has planificado. Enfócate, primero acaba lo que estabas haciendo. Este es un problema de nuestros tiempos, tenemos demasiadas distracciones a la mano, pero no cedas a esa tentación. Ya después saliendo del trabajo revisas tus notificaciones en Instagram o mensajes de Facebook. Y aún así, mejor lee un libro…
Reconoce cuándo parar
Si has terminado con las actividades que planificaste, ya para. Disfruta esa sensación de haber cumplido algunas metas, de haber logrado esos objetivos, quizás pequeños, pero todo va sumando. No te estreses en pensar en adelantar actividades; aprende a relajarte. Es momento quizás de planificar el día siguiente, o las semanas que vienen. Si falta poco tiempo para que se acabe el día laboral, no empieces actividades que sabes no vas a tener tiempo de acabar, o que van a requerir tu máxima atención.
Hay mucho más por decir sobre el manejo del tiempo, pero esto es una guía básica. Ponlo en práctica y verás que te sentirás mejor y que tu trabajo será más productivo.
¡Saludos y buenas ventas!
Rodrigo